El porno que miramos tiene la capacidad de construir nuestras relaciones sexuales, la forma de concebir los roles de género, y con ello, las mismas relaciones sociales. Hablamos con jóvenes que están viviendo y participando de los cambios que propone el feminismo, están cuestionándose y cuestionando el estatus quo para averiguar si esos cambios están llevando la democracia a “lo privado”. Y les preguntamos sobre sus relaciones sexuales, sobre el porno mainstream, sobre la crítica que podemos y queremos hacer desde el feminismo, y sobre su voluntad como jóvenes para conseguir relaciones libres.