Fridays for future es un movimiento juvenil por la defensa de nuestro planeta, una iniciativa estudiantil a escala europea que busca situar la crisis ambiental que atraviesa nuestro planeta en el foco de atención. Entrevistamos a María Laín, activista del colectivo.

 

Pregunta: ¿Cuando llega Fridays a Madrid y a España?.

María Laín: Greta Thunberg dio su discurso de Katowice en la ONU en diciembre de 2018; al poco tiempo, Anuna de Wever salió a la calle en Bruselas junto con muchísima gente jóven. Ambas cosas fueron el germen de Fridays for Future. En ese momento busqué a gente movilizándose en Madrid y encontré a una persona de Extinction Rebellion. Esa persona me puso en contacto con otros brotes de movilización que confluyeron en lo que se llamó Juventud por el Clima. Ese grupo sería el paraguas con el que nos agruparíamos para ayudar a organizar la primera movilización de este período, el aniversario del 15M, y que englobaría, posteriormente, los distintos Fridays For Future en los que nos fuimos organizando localmente.

P: ¿Tenéis relación con gente de internacional para coordinaros? ¿Cómo es vuestra organización?

M: Cada ciudad que tiene un nodo de FFF, coordinados en el movimiento Juventud por el Clima estatal. A nivel interno tenemos diferentes comisiones: comunicación, coordinación, cuidados,… En ellas, cada persona, según su perfil o sus intereses, trabaja en donde cree conveniente. Las dos comisiones mayoritarias son Coordinación Estatal e Internacional: una de organización interna, y otra de estrategia.

P: ¿Esa comunicación con Internacional llega hasta Greta Thunberg?.

M: Creo que con Greta directamente no hay interlocución. Se tiene cierta coordinación  a través de redes sociales pero nada más. Ella está muy ocupada y creo que ha preferido permanecer más como un referente que como una lideresa de un movimiento.

P: ¿Qué es lo que reclamais a los gobiernos?

M: Se demanda que se dejen de quemar combustibles fósiles con el objetivo de no sobrepasar la temperatura más de 1,5 ºC por encima de niveles preindustriales, respetando el acuerdo de París, y conseguir emisiones 0 (de Gases de Efecto Invernadero). A nivel estatal, vemos cómo el PNIEC (Plan Nacional Integrado de Energía y Clima) establece que se van a reducir en 20% las emisiones para el año 2030 mientras que el IPCC reclama una reducción del 50%, por lo que pedimos una revisión. A nivel comunitario nos centramos en la iniciativa ciudadana ECI que promueve, también, la transición energética y la reducción de emisiones.

P: ¿Crees que la crisis climática es simplemente un problema de transición energética o crees que es un problema relacionado con el nivel de consumo de nuestra sociedad?.

M: Te contesto de forma personal. Yo creo que simplemente conseguir una transición energética hacia energías renovables no es ni mucho menos suficiente, como se ha probado en países que llevan años por esas vías, como Alemania: allí han tenido una transición energética muy potente y han sido incapaces de bajar sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Lo que se necesita es una restructuración de pies a cabeza el sistema y eso implica grandes cambios políticos y sociales. Aún así, los primeros pasos hay que darlos en alguna dirección, y el hecho de que se vaya ganando el debate energético a nivel social ya es es algo muy importante.

P: ¿Véis las declaraciones de emergencia, casi exclusivamente propagandísticas, que se van sucediendo como un paso en falso?.

M: Totalmente. Nuestra primera reflexión al ver la Declaración de Emergencia Climática emitida en el Congreso es sobre lo mal que se había gestado, coincidiendo con el anuncio de nuevas elecciones, quedando totalmente opacada y sin capacidad legislativa, debido a las urgencias electorales. Una declaración así es inútil si no viene acompañada de mayor carga legislativa  y no se les dota de presupuestos.

P: Hay polémica entre la ambición de los cambios tan profundos que reclamais, la popularidad de vuestras lideresas, y su juventud. Mucha gente que dice que sois demasiado jóvenes para estar hablando ante la ONU, o bien que estáis siendo utilizadas.

M: Desde mi punto de vista la valentía de Greta a la hor de salir sola a manifestarse delante del parlamento de su país no demuestra inexperiencia ni peca de juventud. Ella es consciente de la crisis ecosocial en la que nos encontramos y, como ella dice, nunca eres demasiado pequeño para cambiar las cosas. Cuando apuntan al mensajero quieren ocultar los enormes intereses políticos y económicos que señalamos. Una de las cosas que me pareció muy potente es que la última Cumbre Climática ha apostado por la intervención de muchos jóvenes en las mesas de debate de decisión política. El hecho nos tengan en cuenta a ese nivel quiere decir que se da un voto de confianza a la juventud.

P: ¿Qué plazos tenemos para cambiarlo todo?.

M.L.: Lo que los científicos dicen es que tenemos 11 años para actuar, pero la realidad es que las decisiones políticas afectan a largo plazo; las decisiones que se tomen ahora van a repercutir a la población a diez y quince años vista, por lo que el momento es YA, ahora mismo, es ahora o nunca.

P: ¿Y qué pasos vais a dar para ello?

M.L: De momento vamos a valorar la manifestación del veintisiete de septiembre, que fue multitudinaria y coordinada a nivel internacional. A partir de ahí nos rebelaremos el siete de octubre y, posteriormente, intentaremos mantener la misma fuerza en las calles.