Alex Villa Narros

El feminismo es un movimiento que ha arraigado con fuerza en todos los estratos sociales. No se trata ni de un sueño, ni de una convicción, sino de un desafío, un impulso para el cambio social que busca otorgar a la mujer derechos hasta ahora exclusivos del hombre. La nueva ola feminista avanza imparable generando movilizaciones, debates, actividades y multitud de interacciones que hacen crecer el movimiento y creer que se pueden superar los roles y valores establecidos por la sociedad patriarcal.

Por ello, como no podía ser de otra manera, la reivindicación feminista se ha convertido en indispensable en cualquier conversación ciudadana y ha comenzado a tener más presencia en la política nacional e internacional.

Aún queda mucho camino por recorrer, pero el debate sobre el feminismo está muy en boga en las instituciones europeas. Prueba de ello es la realización de eventos como “Europe for her: Empowering women in regions and cities”, celebrado en Bruselas el pasado 21 de enero. Organizado por el Comité Europeo de las Regiones (CoR), el acontecimiento aportó numerosas reflexiones que trataron de dar una visión holística del movimiento y propuestas políticas para llevar a la práctica.

El encuentro se dividió en dos módulos que giraron en torno a dos cuestiones fundamentales: qué medidas pueden implementar las autoridades locales y regionales europeas para lograr la igualdad de género y cómo impulsar la participación de la mujer en las políticas locales. Algunos datos que reflejan la desigualdad institucional de Europa, los aportaba la propia organización al señalar que tan solo un 25% de los puestos administrativos públicos superiores están ocupados por mujeres o que hay un 29% de representantes femeninas en los gobiernos locales europeos.

Más mujeres en política

El presidente del Comité de las Regiones, Karl-Heinz Lambertz, fue el encargado de inaugurar el evento en la ceremonia de bienvenida. En su discurso señaló la importancia de hablar de feminismo como “condición vital de las sociedades modernas” y finalizó con la frase “una mejor Europa para ellas es una mejor Europa para todos.”

Le sucedió Andrea Almeida, miembro del gabinete de la Comisión Europea centrado en Igualdad de Género. Ella resaltó la importancia de poner los intereses de las mujeres como condición fundamental de cualquier gobierno e indicó como esencial la inclusión de la mujer en el “tren digital”, ya que el futuro “será digital o no será” y la intervención de las mujeres “será capital en la construcción de este sector (digital)”. Concluyó lanzando un mensaje de esperanza en que “mujeres y hombres trabajen juntos formando un grupo dinámico y consistente.”

Mairead McGuinness, vicepresidenta del Parlamento Europeo, también quiso apoyar el evento con un mensaje en vídeo recalcando que “el empoderamiento de las mujeres es el mejor punto de inicio” y que aunque estamos progresando, “debería haber más mujeres políticas”. Un mensaje similar compartió su compañera parlamentaria Eva Maydell, que también mostró sus buenas sensaciones por ver cada vez más mujeres implicadas en la política y aludió a las reformas educativas y a la eliminación de estereotipos.

Educar sobre el feminismo

Visitamos el panel concerniente a “Educación y Formación de las mujeres en la Europa del presente y del futuro”. Claudia de Castro Caldeirinha, co-escritora del libro “Las mujeres lideran el camino en Bruselas”, actuó como moderadora del debate aportando sus propias reflexiones y apuntes. La portuguesa habló sobre el liderazgo de las mujeres y cómo en muchas ocasiones los hombres “acaban” con las posibilidades de que ellas ejerzan como “modelos a seguir” por parte de otras. También resaltó un dato preocupante, y es que tan solo hay un 6% de directoras ejecutivas (CEO) en la UE, es decir, casi la totalidad de las administraciones privadas europeas están encabezadas por varones.Caldeirinha presentó a la primera ponente: Gillian Ford, miembro del Comité de las Regiones, quien destacó la importancia de enseñar qué es el feminismo en las escuelas de la misma manera que individualmente en nuestras casas. En la escuela, habría que equiparar las oportunidades y erradicar la exclusión de las mujeres en los ámbitos científicos y tecnológicos. Para Ford, es necesario poner en marcha políticas locales focalizadas en la inserción de la mujer en un mundo laboral masculinizado y esto se debe llevar a cabo desde la edad más temprana posible.

La siguiente en intervenir fue Brikena Xhomaqi, directora de Life-long learning, una plataforma que realiza una importante labor educativa en países de la Unión Europea. El life-long learning es un paradigma educativo que considera que el aprendizaje ha de ser continuo para que el sujeto mejore en conocimientos, competencias y destrezas. Brikena aseguró que en su entorno no ve debates centrados en torno a la desigualdad de género. “Vivimos en una era en la que el libre mercado está cambiando rápidamente y nunca dejamos de aprender, pero al mismo tiempo los sistemas educativos están quedando anticuados”, reflexionó. La ponente también enfatizó que hay que “dirigir todos los esfuerzos políticos y civiles hacia la eliminación del lenguaje y los estereotipos machistas difundidos por la publicidad, el cine, los medios de comunicación, pues estos repercuten enormemente en la forma de pensar de las mujeres, especialmente de las niñas”. Por ello, aboga por impulsar la educación permanente y hacerla llegar a más personas para que actualicen y refresquen sus ideas y pongan al día su percepción de la realidad.

La brecha digital de género

Legisa, Vera y Caldeirinha durante el transcurso de la sesión. Foto: CoR.

En muchas disciplinas se siguen observando brechas de género, es decir, diferencias económicas y de oportunidades laborales entre hombres y mujeres. Tal y como apuntó Caldeirinha, en menos de 15 años el 75% de los trabajos que existen actualmente habrán cambiado por completo. Sin embargo, la brecha entre hombres y mujeres en ciencia, tecnología y matemáticas sigue creciendo. “De acuerdo con el Foro Económico Internacional (aquí puede descargar el informe completo en PDF), necesitaríamos más de 200 años hasta tener igualdad de género en Europa. Si esta brecha sigue aumentando, nos llevará aún más tiempo”, afirmó.

Contra esta realidad intenta luchar Katja Legisa, quien capitanea un proyecto dirigido al desarrollo de start-ups femeninas relacionadas con la tecnología. Desde el Digital Leadership Institute, su misión es involucrar a las mujeres en el mundo digital, ya que “es el futuro” y las mujeres “necesitamos formar parte de él”. Para cultivar una sociedad igualitaria, tenemos que “rehacer por completo el ecosistema y cambiar la mentalidad”. Señaló  la necesidad de incrementar la participación femenina en lo que denominó ESTEAM, abreviación de Emprendimiento, Ciencias, Tecnologías, Ingeniería, Artes y Matemáticas.

Para lograr estos objetivos, están promoviendo el emprendimiento femenino con interesantes iniciativas para desarrollar sus habilidades informáticas. Una de ellas es InQube, una startup que apoya la iniciación de las mujeres en el uso de las TIC. Otro proyecto es el Girl Tech Fest, que consigue reunir cada año a miles de chicas jóvenes para inspirarlas y hacerlas descubrir estudios y profesiones dentro del sector tecnológico. Por último habló de Cypre (Cyber Professional Trainning),  un programa destinado a mujeres desempleadas de larga duración y que busca que se reincorporen al mercado laboral mejorando sus destrezas digitales.

Legisa también reflexionó acerca de la necesidad de eliminar los estereotipos culturales asociados al género que observamos en numerosas disciplinas. Los hombres tienen una cobertura mediática mucho mayor en deportes, ciencia, arte y las mujeres parecen ocupar un segundo plano y muchas veces son relegadas y marginadas, con lo cual se reduce el impacto de sus méritos.

La última intervención de la mesa corrió a cargo de la española Carmen Vera, miembro de Leaderise, un grupo de jóvenes mujeres que busca ayudar a otras para mejorar su liderazgo. Su organización promueve el empoderamiento femenino en todos los sectores y la adquisición y desarrollo de conocimientos útiles para sus carreras profesionales. Para ello han conectado a muchas mujeres y les han mostrado modelos a seguir con la intención de crear una gran comunidad digital en la que se comparten experiencias e inspiraciones. Para Vera, ellas tienen que recuperar su confianza y verse capaces de ser líderes. Destacó que hay numerosos ejemplos de mujeres que han tenido una carrera exitosa, muchas veces a la sombra de los medios de comunicación, y que deben ser modelos a seguir.

El panel concluyó tras una rueda de preguntas en las que se habló de otras grandes cuestiones que quedan por afrontar, como la conciliación de vida personal y profesional, las dificultades laborales que entraña la maternidad y sobre la necesidad de que las mujeres y el feminismo tengan un espacio político más nítido y no se enturbie un movimiento que busca la igualdad de derechos.

La educación en el feminismo y en la igualdad siguen siendo asuntos capitales en la construcción de un mejor futuro para Europa. Con debates y eventos de estas características, el mensaje llegará cada vez a más gente y podremos unir nuestras fuerzas en la búsqueda de la paridad, la integración y el fin del machismo estructural.