Se llama Greta Thumberg y no habla tu idioma. Pero tu la llamas Greta. La sigues en Instagram, y le das like, como a tu amiga Ana y a tu tía María Jesús. Le das like, como a Rosalía, porque la sientes cercana, sincera. Con el aura de los héroes y la inocencia que se le presupone a los niños y las niñas. No ha cumplido 18, pero, como dice Fernando Vallespín en ideas (intelectuales, link) su voz ya es más importante, más trascendente, más mediática, mucho más, que la de Bruno Latour o Yayo Herrero. Es la paradoja de los referentes. Ella, ahora, será objeto de fiscalización moral y ética, se le pedirá que esté a la altura de su influencia, del listón que se supone que ha establecido. Se cuestionará su propio papel en esta dramaturgia, en la escenaridad de la arena pública. Se le preguntará si es coherente, si es ambiciosa, si es realista. Su figura, como bien sabe ella y los que la critican, ya se ha independizado de sí misma. Magritte se preguntaría si Greta es una pipa. Greta Thumberg ya es una marca, un concepto, un icono. Se le atribuirán citas falsas, en su nombre se harán y dirán las más variadas gilipolleces y se levantarán, también, movimientos imprescindibles, necesarios, frescos, renovadores, precisos y dolorosamente materiales. Greta ya es un fetiche, pero no, o no solo, de la mercancía, por más que insistan algunos gurús basados en los econocismos más simplones. ¿Qué son ahora Frida Kahlo, Luther King, Hugo Chávez o Angela Davis? 

La canción «McGuevaras o Che Donalds» de Kevin Johansenn es un buen resumen del debate.  

«Todos se compran la remerita del Che, sin saber quién fue (…) Yo me pregunto por qué le tocó a él. Ser Jesucristo al final del milenio, che» 

Sería absurdo no pelear en esta batalla por el símbolo. Greta  y Ocasio, por muy ídolos de barro que nos puedan parecer, son lo que viene. Y no está tan mal. Es mejor Instagram que la anomia. Lo mismo hasta ayudan a salvar el planeta y a terminar con el capitalismo. O lo mismo me estoy viniendo arriba, por eso de los like. Sco pa tu manaa?

Por Miguel Gómez