hjhjj

Justicia climática:

movimiento que defiende que los procesos de descarbonización y de reducción de Gases de Efecto Invernadero (a partir de ahora GEI) han de llevarse a cabo de forma proporcional a la contribución histórica de los países al cambio climático. Los países del llamado primer mundo son los que más se han beneficiado históricamente del uso de combustibles fósiles y, por tanto, los que más han contribuido a la aceleración del calentamiento global. La Justicia Climática aboga por que son ellos los que han de tomar medidas de mayor magnitud y con más velocidad que el resto. Además, conviene recordar la paradoja de la relación inversamente proporcional entre la contribución a la crisis climática, por parte del Norte global, y quienes sufren y sufrirán sus peores efectos, que es el Sur global; dicho de otro modo, las consecuencias directas no serán las mismas en Nigeria que en Noruega y su capacidad de adaptación local tampoco es la misma.

Tipping points - Puntos de inflexión:

umbrales que, de sobrepasarse, activan una serie de bucles de retroalimentación positiva (círculos viciosos) que provocan el paso a un nuevo estado climatológico. Como ejemplos manejados para describir los efectos de la crisis climática se pueden citar los aumentos de temperatura de 1.5º, la descongelación del permafrost, la desaparición de la selva amazónica… Al alcanzarse esos umbrales, las consecuencias desencadenadas nos conducen a un nuevo estado estable, que no es más que una situación planetaria desconocida hasta ahora por cualquier otro humano que haya existido nunca.

Huella ecológica:

unidad de medida de la cantidad de tierra y agua biológicamente productivas que un individuo, una ciudad, una región, o toda la humanidad utilizan para producir los recursos que consumen y para absorber los desechos que generan (estimado con la tecnología y la gestión de recursos actuales). Es, a fin de cuentas, una demanda sobre la biósfera que puede ser comparada a la biocapacidad. La Huella Ecológica se mide generalmente en hectáreas globales.

Biocapacidad:

representa la magnitud de producción de los ecosistemas de materiales biológicos útiles y el volumen de desechos que es capaz de absorber (estimado según las tecnologías de administración y extracción actuales). La biocapacidad de una región se mide multiplicando el área física por su factor de rendimiento y su factor de equivalencia. Generalmente se expresa en hectáreas globales (HAG). La Huella Ecológica, como se veía antes, compara la demanda sobre la capacidad productiva de la biosfera.

La huella ecológica global sobrepasó la biocapacidad del planeta en el año 1970; es decir, que demandamos más (aproximadamente 1,7 veces más) de lo que la biosfera es capaz de producir y que, por lo tanto, vivimos de las reservas de la Tierra y por lo tanto de los recursos de futuras generaciones. Para que todo el mundo viva como un estadounidense medio nos harían falta 5 planetas; para hacerlo como un español medio, algo más de 3.

Sexta Gran Extinción:

proceso de desaparición de especies masivo en número y de alcance global. Actualmente se extinguen entre 30.000 y 100.000 especies al año, una tasa de extinción entre 100 y 1000 veces superior a la que se considera natural por evolución. Para hacernos una idea del alcance podemos pensar que la anterior gran extinción, la 5ª, fue causada por un meteorito que impactó sobre la Tierra acabando con los dinosaurios. La pérdida de especies que está degradando la biosfera está llevando a nuestro sistema ecológico planetario al colapso, empezando por especies poco visibles pero claves en el ecosistema: microorganismos, plantas o artrópodos; por ejemplo, las abejas son las responsables de la mayor parte de la polinización de nuestros cultivos y su extinción puede por lo tanto preceder a la de nuestra especie. Sólo una sociedad ciega puede creer que la actividad de una sola especie puede sustituir la interdependencia de la biosfera.

Tecnolatría:

creencia en la capacidad que tengan unas futuras tecnologías ecoeficientes para resolver la insostenibilidad de los patrones de desarrollo vigentes; dicho de otro modo, el intento de resolver científicamente problemas políticos. Para entender mejor hasta qué punto la tecnolatría es en realidad una tecno-utopía habría que diferenciar ecoeficiencia relativa y absoluta: la ecoeficiencia (o desmaterialización) relativa se refiere a la reducción de recursos/impactos ecológicos por unidad de bien, un objetivo que la innovación tecnológica está consiguiendo implementar. La ecoeficiencia (o desmaterialización) absoluta tiene que ver con los recursos/impactos utilizados e inducidos por todo el conjunto de una economía. Lo cierto es que dichos recursos/impactos absolutos son cada día mayores fruto del aumento de las unidades producidas y consumidas en una economía necesitada de continuo crecimiento y acumulación que desborda sobradamente los avances en ecoeficiencia relativa. Este hecho se denomina “efecto rebote” o “paradoja de Jevons”. Todo apunta a que la mejora de la ecoeficiencia relativa en los patrones de producción y consumo actuales, aún muy deseable, no es suficiente para revertir el desbordamiento actual.

Crisis energética:

el desarrollo socioeconómico moderno, en el contexto de una población en constante crecimiento, se ha basado en unas condiciones excepcionales: disponibilidad de combustibles de alto poder energético en abundantes (consideradas ilimitadas) reservas y con una extracción de muy bajo precio (con altas tasas de retorno energético, TRE: la cantidad de energía requerida para obtener una unidad de energía final disponible). Estos combustibles son el petróleo, el gas y el carbón. Como veremos, estas condiciones han cambiado de forma radical.

Desde el comienzo de la era de los combustibles fósiles, su procesamiento como fuente energética no ha dejado de crecer. Continuar con las tendencias actuales supondría que en 2035 se produjera un aumento de la demanda energética global de en torno a un 40% respecto a 2008. Tales datos se han de contrastar con la información científica que alertó del “pico del petróleo” en 2006 y de fenómenos similares cercanos para el gas natural y carbón. La extracción de estos combustibles va a seguir patrones de estancamiento y declive que se empezarán a manifestar antes de mediados de siglo. El descubrimiento de nuevos yacimientos petrolíferos convencionales no están consiguiendo cubrir el crecimiento de la demanda, y las energías renovables, pieza fundamental para superar las contradicciones del modelo actual, apuntan debilidades: estas energías, siendo imprescindibles, no pueden sustituir “a la par” a los combustibles por su menor tasa de retorno energético (TRE que oscila entre 2 para l fotovoltaica y 20 para la eólica), la dificultad de ser de utilidad en ciertos sectores (transporte de mercancías pesadas), su régimen irregular, la dificultad de almacenamiento y la escasez de algunos recursos/materiales necesarios para su fabricación, como el cobre, que tampoco son ilimitados.

Crisis climática:

principal reto ecológico, causada por el calentamiento de la atmósfera debido al incremento y acumulación de Gases de Efecto Invernadero (GEI), principalmente CO2. Dicho incremento se relaciona con actividades humanas, fundamentalmente con la quema de combustibles fósiles (el torno al 80% del aumento de emisiones GEI) y la deforestación. 

Los efectos inducidos por el calentamiento atmosférico son cruciales por sus repercusiones en múltiples campos son potenciales efectos dramáticos a corto y medio plazo. La carbonización atmosférica alcanza ya el calculado como “tope crítico” para tratar de evitar una subida de l temperatura de 1,5ºC respecto al período preindustrial, límite que podría desencadenar ciclos y cambios cualitativos impredecibles y posiblemente catastróficos para la biosfera tal y como la conocemos.

Antropoceno:

nueva era geológica que sucede al Holoceno y que fue bautizada por el Premio Nobel de Química de 1995 Paul Crutzen en el año 2000. El Antropoceno describe una nueva era donde los seres humanos cambiamos profunda y aceleradamente el metabolismo de la Tierra desde el inicio de la Revolución Industrial. Es un término que otros autores discuten, ya que desdibuja las causas y a los causantes concretos de la crisis que experimentamos, proponiendo el término capitaloceno.

Ecofeminismo:

corriente de pensamiento y movimiento social que liga el feminismo y el ecologismo. Se trata de una filosofía y una práctica activista que defiende que el modelo económico y cultural occidental se constituyó y se mantiene por medio de la colonización de las mujeres, de los pueblos “extranjeros” y de sus tierras y su naturaleza. Revela que la subordinación de las mujeres a los hombres y la explotación de la naturaleza son dos caras de la misma moneda y responden a unas lógicas comunes: la ilusión de poder vivir al margen de la naturaleza, el ejercicio del poder patriarcal y del sometimiento de la vida a las exigencias de la acumulación de capital.

Green New Deal:

propuesta política en torno a una transición ecológica socialmente justa que intenta armar nuevas mayorías sociales en torno a la crisis climática. Se hace eco del New Deal rooseveltiano desarrollado por el gobierno estadounidense tras el crac del 29: un paquete de reformas redistributivas que permitió salir de la Gran Depresión y reiniciar, y a la vez vincularse al crecimiento económico. 

Decrecimiento:

corriente de pensamiento económico, político y social, que tiene como idea principal disminuir de forma controlada y progresiva la producción con el objetivo de equilibrar la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Parte de la condición de imposibilidad de un crecimiento económico infinito en un planeta finito, paradoja que sitúa como causa de la crisis climática, energética y social que vivimos. Propone el reto de “vivir mejor con menos”.

Permacultura:

Permacultura (Agricultura Permanente) es el diseño consciente y mantenimiento de ecosistemas agrícolas productivos, los cuales tienen la diversidad, estabilidad y resistencia de los ecosistemas naturales. Es la integración armónica del paisaje y la gente produciendo comida, energía, cobijo y otras necesidades y no materiales de una manera sostenible. Se sostiene en tres valores principales: el cuidado de la tierra, el cuidado de las personas y un reparto justo.

Lujosa pobreza:

búsqueda de la austeridad en el consumo de energías y materiales y aspiración, complementaria, a una nueva abundancia: abundancia de tiempo, de relaciones sociales, de sentidos significativos. Es una cultura  basada en la suficiencia y en la autocontención en lo material, centrada en situar la reproducción cotidiana de la vida y el bienestar en el centro de interés.

Ecofascismo:

la imposición, en un contexto de escasez de recursos materiales, de un régimen autoritario que posibilite que un pequeño porcentaje de la población, aquel que detenta el poder económico y/o militar, siga sosteniendo su estilo de vida acaparando recursos a costa de que mucha más gente no pueda acceder a los mínimos materiales que proporcionen una existencia digna.

Hipótesis Gaia:

La hipótesis de Gaia es una teoría que explica que la vida en el planeta fomenta y mantiene unas condiciones adecuadas para sí misma. Según la hipótesis Gaia, la atmósfera y la parte superficial del planeta Tierra se comportan como un todo coherente donde la vida, su componente característico, se encarga de autorregular sus condiciones esenciales tales como la temperatura, composición química y salinidad en el caso de los océanos. Gaia se comportaría como un sistema autorregulador (que tiende al equilibrio). La teoría fue ideada por el químico James Lovelock y la bióloga Lynn Margulis en la década de los años 70.

Biocentrismo - ecocentrismo:

frente al antropocentrismo, tanto el bio- como el ecocentrismo son corrientes éticas ecológicas que sitúan el foco fuera de lo humano. El biocentrismo, por su parte, defiende que la vida, en sí misma, tiene valor inherente y concede relevancia moral a todo ser vivo. La admiración por otras formas de vida propia del biocentrismo nos ayuda a tomar conciencia de las consecuencias nefastas para otras especies de nuestras acciones humanas. El ecocentrismo, por otro lado, sitúa el foco en las relaciones de dependencia necesarias para que la vida exista, fijándose por tanto no en los objetos en sí mismos sino en su interdependencia, en las comunidades bióticas que configuran, en las condiciones de su ecosistema… Crítica al biocentrismo su incapacidad para integrar a los ecosistemas o a la propia biosfera como sujetos con relevancia moral.

Los términos están definidos a partir de pequeñas modificaciones de extractos encontrados en los siguientes ensayos:
1, 2, 10: ¿Qué hacer en caso de incendio? Hector Tejero y Emilio Santiago. Ed. Capitan Swing.
3, 4, 5, 6, 7 y 8: La Gran Encrucijada. Sobre la crisis ecosocial y el cambio de ciclo histórico. Fernando Prats, Yayo Herrero y Alicia Torrego. Ed. Icaria
9: Prólogo de Yayo Herrero de Ecofeminismo. María Mies y Vandana Shiva. Ed. Icaria.
11: Permacultura, un manual de diseño. Bill Mollinson.
12: El Buen Vivir. Alberto Acosta. Ed. Icaria