Tongo se autodefine en sus redes sociales como un grupo de “mestizaje feminista”. Desde la salida de su primer LP, “Que revienten” en 2017, esta banda madrileña se ha convertido en parte de la banda sonora del movimiento feminista que conquistó las calles el pasado 8 de marzo. Hablamos con toda la banda (Sara, Román, Federico, Celia, Marina, Belén, Toni, Manolo y Paolo) sobre todo esto y sobre su éxito “Machirulo escóndete”

¿Qué queréis trasmitir con el videoclip de “Machirulo escóndete”?

Queríamos hacer un grupo de trabajo que juntara a mujeres del sector y del mundo audiovisual para que se coordinaran entre ellas y de alguna manera pusieran encima de la mesa cosas que ellas quisieran plasmar a nivel de curro audiovisual. Por otro lado nos interesaba una historia en la que nosotras dejásemos claro lo que defendemos en la letra, que es la igualdad entre hombres y mujeres. De una forma u otra yo creo que lo hemos conseguido. La idea de que fuese Venus,  una niña, la que transmitiera el mensaje fue una idea de la directora, de Belén, pero nos hacía mucha ilusión porque era una amiga de la hija de Manolo (el percusionista de Tongo), que es del grupo, y le gusta mucho la banda, entonces contar con ella para nosotras fue muy importante, y ella estaba muy ilusionada. Y contar la historia a través de ella nos parecía muy potente.

¿Por qué habéis decidido hacer este videoclip en común con colaboraciones como La Furia, La Otra, La Mare, Vera de Mafalda?

Son cantantes que conocemos personalmente y con las que nos apetecía compartir. Ellas también tienen un mensaje feminista y queríamos juntar voces.

¿Por qué habéis decidido hacer con vuestra música también feminismo y aportar?

Esto en su momento se ideó por dos cosas. Primero queríamos que fuera una cumbia, y lo teníamos muy claro, porque queríamos darle una vuelta al género en sí. Es un género muy masculinizado, con letras muy machistas. No nos gustaba que las cumbias se asociaran a algo machista, queríamos cambiarle el sentido de esos ritmos latinoamericanos que nos llegan, y que trasmiten en parte ideas que no compartimos. Por otro lado el mensaje feminista llevamos mucho tiempo pensándolo. Tongo hace un año tenía la mayoría de miembros masculinos, y las integrantes que hemos entrado siempre hemos estado muy vinculadas al mundo feminista. Nos hacía mucha ilusión poder hacer una canción en la que expresásemos un poco lo que veníamos sintiendo, cada una en sus ámbitos, y juntando las voces de todas.

¿Qué tipo de dificultades os encontráis como mujeres músicas y productoras en este mundo en el que estáis?

Yo como baterista  (habla Sara) me he encontrado en el punto de mira en muchas ocasiones. Y me he encontrado con halagos como baterista no por como toco, sino por mi género. Muchas veces que subo al escenario cargada me preguntan si soy la cantante, no se imaginan que pueda ser la baterista. Y esto es porque aunque los instrumentos estén ahí y cualquiera podamos tocarlos, la sociedad te manda carteles en sentido contrario, para que no los toques. Porque no está muy bien visto que una chica toque la batería, y nos impone estar guapas y también tocar bien. A mí se me queda pegada la sensación de que tengo que estar perfecta.

(Habla Marina) Yo lo que noto es que este sector está muy masculinizado, en la escena. La mandanga está cambiando, cuando yo tocaba en De Espaldas Al Patriarcado no había muchas mujeres en la escena, y menos en Madrid. Ahora está cambiando, creo que hay muchas chavalas o mujeres que están haciendo rap, que tienen sus propias bandas. Creo que  las mujeres sí estamos tomando los escenarios. Aunque hay muchos prejuicios, es un proceso largo, pero estamos avanzando si miramos a cómo era hace diez años.

¿Cuales son los próximos pasos que queréis dar?

Ahora no estamos dando conciertos, nos hemos metido en el local a componer de cara al segundo disco. Desde que entramos Celia y yo que fue en marzo o abril, ha sido volver a trabajar el repertorio anterior. Ahora queríamos parar y explotar el proceso creativo. No hay nada aún cerrado sobre próximos conciertos.

Ha sido un proyecto súper bonito a la vez que costoso, y lo interesante es que la gente ha ido aportando su granito de arena por amor. Porque ha recogido la energía que trasmite la banda y el proyecto en sí que era muy interesante. Participar con tantas mujeres y con un tema como el feminismo que transmite los sentimientos que están ahí.