La experiencia 8M

Tras una huelga de cuidados, consumo, educación y laboral, el 8 de marzo de 2018 terminó con una marea feminista que desbordó el centro de las ciudades. Un hito histórico que significó un nuevo paso más en la lucha feminista. Pedimos a cuatro mujeres (dos empleadas del hogar, una estudiante y una mujer trans) que nos sintetizasen en cinco tweets cómo vivieron el 8M y qué significó para ellas. Allá vamos:

ANELIS MATOS

Empleada del hogar
  • Participo en SEDOAC, servicio doméstico activo, que es una asociación de mujeres de diferentes nacionalidades que nos organizamos y luchamos por nuestros derechos y reconocimiento de igualdad pero el día 8 de marzo no hice huelga porque mi pareja está en el paro. .
  • El sábado 3 de marzo me reuní con mis compañeras para colaborar y ayudar en los preparativos de la huelga, preparamos una pancarta reivindicativa, hicimos un vídeo y fotos para moverlo por las redes y así visibilizar la desigualdad en la que estamos sometidas las empleadas del hogar..
  • El día 8 colgué mi delantal en mi ventana antes de irme a trabajar.
  • Por la tarde me fui a la manifestación con mis compañeras y gritamos bien fuerte "No estamos todas, faltan las internas" " trabajo de interna esclavitud moderna" "El colectivo se mueve," "Sí al Convenio 189" "Mi invisibilidad aumenta mi vulnerabilidad igualdad en currar, igualdad en cobrar”
  • Sin nosotras no se mueve el mundo.


  • ANDREA LEVIN JUDENGLOBEN

    Estudiante
  • El 8M en la universidad es un día que tiene siempre mucha presencia por parte de las estudiantes, y cada año crece más y adquiere más fuerza.
  • Realizamos pasaclases, una concentración no mixta en el hall de la facultad, un pasacampus y lectura de manifiestos por parte de las estudiantes y trabajadoras, entre otras acciones.
  • Alzamos nuestra voz para exigir los derechos que nos corresponden como estudiantes. Queremos que se incluya a todas esas científicas, filósofas y escritoras olvidadas en los programas de las asignaturas.
  • Denunciamos los acosos en los pasillos, los abusos que se dan de profesores a alumnas en los despachos.
  • Es esencial que el Día de la Mujer sea el ejemplo del reconocimiento que merecemos cada día y en todas partes, siempre, como estudiantes y como mujeres.


  • AITZOLE ARANETA

    Mujer trans
  • En el 8M paramos el mundo. El sentirte acogida y comprendida por otras mujeres con historias de vida diferentes, marchando todas juntas, es una sensación brutal.
  • Como técnica de igualdad de un Ayuntamiento viví el 2018M con especial intensidad: estuve organizando la manifestación con los grupos de mujeres de Pasaia, y cortamos una avenida principal todas juntas.
  • En el Ayuntamiento donde trabajo, las mujeres que íbamos a hacer huelga decidimos donar el sueldo que dejaríamos de percibir para proyectos de igualdad. Recaudamos 4000€
  • La transexualidad como temática está más presente que nunca, hay mucha más consciencia y en la manifestación de Donosti se lanzaban proclamas de inclusión de esta realidad en el feminismo. ¡Más orgullosas que nunca!
  • La reflexión sobre la explotación y el papel subalterno de la mujer ha de ir de la mano de la reflexión sobre el sistema económico y social en el que vivimos: las mujeres se encargan de los cuidados mientras que las mujeres trans son abocadas a la prostitución o un rango de quehaceres muy limitado. Todas hemos de unirnos para expandir nuestros horizontes del "deber ser" al "poder ser"


  • EDITH ESPINOLA

    Empleada del hogar
  • El Empleo de Hogar al ser el único sector con despido por desistimiento ideó una huelga simbólica, colgar delantales en los puestos de trabajo. Era una huelga de cuidados dónde nosotras no dejábamos de trabajar.
  • Desde SEDOAC preparamos dos vídeos para el 8M, para explicar porque íbamos a la manifestación y porque no podíamos ir a la huelga. Era nuestra manera de señalar nuestra invisibilización. No se puede hablar de igualdad mientras seguimos trabajando en semi-esclavitud.
  • Ese día empezó el grupo de Whatsapp de SEDOAC colgando sus delantales para mostrar su conformidad con la huelga. Era muy emocionante y durante la manifestación emociona ver a chicas y mujeres cantando a pleno pulmón, sabiendo que llegó la hora del cambio.
  • Unas 10 chicas de la asociación fuimos a la marcha con nuestro cartel “soy tu empleada del hogar, NO tu esclava sexual”. Éramos las invisibles contando nuestra realidad.
  • Mientras cantábamos recordamos a las compañeras que en ese momento preparaban la cena o paseaban al abuelo. No fueron a la huelga porque saben que la ley no las ampara, porque no pueden perder un día de salario que cotiza más bajo que el interprofesional, que no pueden arriesgarse al despido por perdida de confianza. Así que gritamos más fuerte “¿Quiénes cuidan a las que cuidan?”